25 de mayo: Día de la Revolución de Mayo

Hoy se cumplen 210 años del 25 de mayo de 1810, día en que se conformó la Primera Junta de gobierno, primer gobierno patrio que instauró un nuevo sistema político.  

Este hecho fue un hito para el posterior proceso independentista, ya que inauguró discusiones sobre la soberanía y la autonomía política respecto de los poderes extranjeros.

También es un hito para la construcción de una identidad nacional, que se reactualiza con las revisiones y conmemoraciones sucesivas: se retoma como un día fundacional, como símbolo que condensa valores y elementos identitarios.

 

Como sabemos, la escuela tiene un rol central en la conformación de esa identidad, ya que al incorporar dicha simbología la refuerza. 

El modo en que esta conmemoración ingresa en el calendario escolar es, muchas veces, desligada de las complejidades, contradicciones y conflictos de intereses que se pusieron en juego en este proceso histórico: el 25 de mayo nos llega a través de figuras que se nos presentan cristalizadas, en un sentido pintoresco. Así, sobre el fondo escenográfico del Cabildo, nos enternecen las figuras del aguatero, la mazamorrera, el vendedor de velas, la dama antigua, el mulato… personajes que probablemente hayamos representado en nuestro tránsito escolar; personajes que revisados desde una mirada crítica nos permiten pensar en la conformación heterogénea y plagada de desigualdades del pueblo.

Entre las discusiones más revolucionarias que ese momento suscitó, estuvo la de la primacía de la voluntad popular por sobre intereses sectorizados.

 

Hace sólo diez años, al cumplirse el Bicentenario, millones de personas salimos a las calles para participar de los festejos de la Revolución de Mayo. 

Hoy como pueblo nos encontramos unidos y unidas atravesando una de las situaciones más inesperadas, en la que vemos nuestras vidas transformadas y sin la posibilidad de realizar acciones propias de nuestra identidad: salir a las calles, festejar, manifestarnos, compartir un mate o comer un locro… 

 

Este año, el 25 de mayo se conmemora en casa. Pero a pesar del distanciamiento, ¡como pueblo argentino, nos seguimos encontrando!

 

 

 

Obra: “25 de mayo de 1810” (acuarela, 1945) de Léonie Matthis, artista francesa radicada en Argentina y única mujer con firma de la colección del Museo Nacional del Cabildo y la Revolucion de Mayo. Su pintura representa la movilización de la población de Buenos Aires hacia el Cabildo aquella mañana revolucionaria.